Historia
Anna (45) llegó porque su hombro llevaba semanas empeorando. Levantar el brazo le dolía, cargar bolsas le resultaba incómodo y dormir de ese lado era casi imposible.
Empezó a evitar movimientos por miedo a «hacerte daño», y esa evitación la estaba limitando cada vez más.
En la primera sesión valoramos su movilidad, fuerza y qué posiciones disparaban el dolor. Le expliqué de forma sencilla lo que estábamos viendo y por qué tenía sentido el plan: entender el problema reduce la incertidumbre y ayuda a recuperar confianza.
Combinamos terapia manual para mejorar la movilidad y disminuir la molestia, con un programa progresivo de fuerza y control enfocado en hombro y parte alta de la espalda. Todo adaptado a su rutina, para que fuera sostenible.
Resultado
Anna recuperó rango de movimiento, disminuyó el dolor en actividades diarias y volvió a dormir con más comodidad, sin sentirse frágil ni limitada.
Qué hicimos (en sencillo)
- · Valoración + explicación clara (sin lenguaje alarmista).
- · Terapia manual para recuperar movimiento y aliviar dolor.
- · Fuerza y control para hombro + escápula/espalda alta.
- · Progresión gradual según tolerancia.
- · Consejos prácticos para el día a día y el descanso.
Si tu hombro te está afectando, lo hacemos con calma y con sentido
Si tu hombro te está afectando en el trabajo, al entrenar o al dormir, puedo ayudarte con un plan claro y progresivo.
