Historia
Marc (32) es runner amateur y vino porque empezó con dolor de rodilla de forma progresiva. Al principio solo aparecía después de tiradas largas, pero con el tiempo también le molestaba al bajar escaleras y en caminatas.
Había probado a parar unos días, pero cada vez que volvía a correr, el dolor regresaba.
En la primera sesión valoramos la rodilla, pero también lo que muchas veces está detrás: fuerza de cadera, control de la pierna, movilidad y cómo toleraba la carga.
Hablamos de qué significaba ese dolor (y qué no), y definimos un objetivo muy concreto: volver a correr con seguridad y sin entrar en el círculo de «paro → vuelvo → me duele».
El tratamiento combinó, cuando fue necesario, técnicas manuales para mejorar movilidad y disminuir molestias, con un plan de fuerza y control progresivo en el gimnasio. Fuimos subiendo la carga paso a paso, monitorizando síntomas y ajustando el programa.
Resultado
Marc recuperó fuerza, redujo los picos de dolor y volvió a correr con un plan estructurado que le ayudó a mejorar sin recaer.
Qué hicimos (en sencillo)
- · Valoración de fuerza, movilidad y tolerancia a la carga.
- · Trabajo de fuerza progresivo (no solo estirar).
- · Plan de vuelta a la carrera con pasos claros.
- · Educación para entender el dolor y reducir miedo.
- · Ajustes continuos según respuesta.
Si tu rodilla te frena, lo ordenamos bien
Si tu rodilla te frena cada vez que intentas retomar el deporte, puedo ayudarte a volver de forma segura y más fuerte. Lo planificamos bien desde el principio.
