Nota: si hay pérdida clara de fuerza, dolor nocturno intenso o un traumatismo fuerte, mejor valorarlo.
1) Dolor que sube cada sesión
Si cada vez duele más, probablemente la dosis está alta. Baja volumen o carga 1–2 semanas.
2) Dolor que dura más de 24–48h
Un poco de molestia durante el ejercicio puede ser tolerable. Si se queda, toca ajustar.
3) Pinchazo en un punto concreto
Cambia el ejercicio por una variante (agarre, inclinación, rango) y vuelve a progresar desde ahí.
4) Pérdida de control
Si el hombro «se va» o no puedes estabilizar, prioriza control escapular y fuerza de rotadores.
5) Miedo a mover
El miedo cambia cómo te mueves. Un plan progresivo y bien explicado suele desbloquear mucho.
¿Te ayudamos a ajustar tu plan?
Valoramos tu caso y te dejamos una progresión clara para entrenar sin miedo.
